Preparando su experiencia
Un informe urgente que documenta una ola de violencia, desplazamiento y abusos contra civiles alauitas en varias regiones de Siria durante junio de 2025.
PUBLICADO
11 de junio de 2025
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FUENTE
Dr. Ed Kh

Fecha: 11 de junio de 2025
En los últimos días, cientos de civiles alauitas en Siria han sido víctimas de una campaña sistemática de violencia étnica y sectaria, liderada por las actuales autoridades de facto — facciones yihadistas radicales — con la complicidad o indiferencia de las autoridades centrales en Damasco.
No se trata de incidentes aislados, sino de un esfuerzo deliberado y coordinado para limpiar étnicamente a las comunidades alauitas en toda Siria. A continuación, algunos ejemplos de las atrocidades en curso:
Los días 10 y 11 de junio, más de 15 casas y comercios fueron incendiados, decenas de vehículos destruidos y al menos 9 civiles ejecutados por facciones vinculadas a Hay'at Tahrir al-Sham. Entre las víctimas: Fahd Salim al-Assad, su hijo Youssef, y su sobrino Fares Salman al-Assad, además de una niña pequeña.
Tras la masacre, los perpetradores regresaron minutos después haciéndose pasar por rescatistas, preguntando: "¿A dónde fueron los asesinos?" — una escalofriante muestra de hipocresía.
Dos oficiales alauitas retirados fueron asesinados a plena luz del día: el coronel Haytham Mahmoud (73 años) y el coronel Yousef Sarin, ambos conocidos por su buena reputación.
El 10 de junio, seis jóvenes alauitas fueron detenidos arbitrariamente por milicias de "Seguridad Pública" vinculadas a los yihadistas. Entre las víctimas: Jaafar Harba y Haider Issa (17 años).
Aldeas como Ain Qudayb y Al-Mujaydal sufren graves escaseces de agua sin ninguna intervención de las autoridades — en lo que parece ser una política de privación intencional.
Familias enteras se vieron obligadas a huir de Talkalakh a pie. En un puesto de control, los combatientes les dijeron con burla: "Ahora prueben lo que nosotros probamos... beban del mismo cáliz."
El 10 de junio, la Sra. Juhaina Shaaban Abdulkarim y su hija Selina Mahmoud Al-Nuqari desaparecieron en Homs tras ir a recoger una transferencia de 15 dólares en la oficina Al-Fadel, cerca de un centro de exámenes. Su paradero sigue siendo desconocido.
Estos no son tragedias aleatorias — forman parte de una campaña sistemática de limpieza étnica.
Desde el colapso del poder centralizado a finales de 2024, las facciones yihadistas han expandido su control, convirtiendo a los alauitas — población indígena históricamente marginada — en sus principales objetivos:
El silencio de la comunidad internacional es alarmante y vergonzoso. No hay sanciones, no hay investigaciones, no hay condenas oficiales. Como si las vidas alauitas no importaran.
Los alauitas no piden privilegios. Piden derechos humanos básicos, protección frente al exterminio y el reconocimiento internacional de su sufrimiento.
"El silencio es complicidad. Apoya a quienes no tienen voz. Apoya a los alauitas."